No siempre un viaje de crucero se relaciona con sol, playa y un coctel bajo una sombrilla (aunque sí es cierto que siempre podemos disfrutar de los mejores cruceros baratos). De hecho los cruceros que mejor se valoran son los que se hacen a sabiendas que las condiciones meteorológicas no son las más adecuadas para sentarse a leer una novela en la cubierta del barco.
Los cruceros por Alaska están especialmente pensados para aquellos que se sienten interesados por los escenarios naturales, observación de animales en su entorno y conocer un poco de la cultura del lugar de la unión americana más remota y menos poblada.
Por otro lado, no hay que negar que es casi mágico poder disfrutar un paisaje espectacular, glaciares, animales acuáticos y hacerlo desde la comodidad de un balcón o un ventanal de abordo. Como ocurre con los sorprendentes Pullmantur cruceros.
Hay varias combinaciones posibles de cruceros en Alaska y lo mejor de todo es que cuando se llega a tierra firme en algún puerto, descubrir las pequeñas ciudades es una experiencia encantadora por lo abarcables y tradicionales que son.
Anchorage, pequeña gran ciudad
Anchorage es la ciudad más grande de Alaska ya que el 40% de toda la población del estado vive aquí. Con una población de más de un cuarto de millón de habitantes, Anchorage todavía conserva cierto aire de independencia del resto del mundo en medio de las montañas, glaciares y fiordos que la rodean. Lo primero que se supo del área que ocupa la ciudad fue una reseña del capitán Cook en su tercer viaje al mundo occidental en 1778. Alaska fue territorio ruso por mucho tiempo hasta que fue comprada por Estados Unidos por poco más de 7 millones de dólares. Anchorage se convirtió entonces en una de las primeras ciudades del territorio después de que la construcción del ferrocarril de Alaska fuese encargada por el presidente Wilson en 1915.
El centro de la ciudad de Anchorage es bastante compacto y fácil de explorar, y sirve como punto de partida para expediciones a sitios tan emblemáticos para la cultura americana como el Denali (anteriormente llamado monte McKinley), la mayor elevación de Norteamérica.
Juneau: paseo por la capital de Alaska
Juneau es la pequeña capital del estado. Su poca población se debe a que está localizada en una isla y la única manera de visitarla es por agua. A pesar de su poca extensión, Juneau es una pequeña ciudad maravillosa y ofrece todo el color y esencia de Alaska que uno pudiera desear. De hecho los bosques de la isla tienen características parecidas a las selvas de montaña tropical dado que la mayor cantidad de precipitaciones suelen ocurrir en los meses de verano.
Una vez desembarcado en Juneau es muy fácil caminar a todas partes.
Hay varios quioscos de la derecha en el muelle que venden paquetes de excursiones turísticas como paseo en helicóptero por la bahía (siempre que el clima lo permita) o visita a colonias de focas.
Puerto de Haines
Haines es un pequeño pueblo rodeado de montañas remotas y es donde desemboca el río Chilkat en el mar. Es famoso por su población de águilas calvas y su festival “Alaska Bald Eagle Festival “, un evento de 3 días de la celebración de las águilas calvas. Hay una porción (alrededor de 2 kilómetros) del río Chilkat que no se congela debido a un afloramiento de agua. Por ello, la cantidad de salmones en el sitio es elevada y estas aves depredadoras vienen de todas partes para deleitarse con ellos. Cientos de águilas calvas se pueden ver a la vez en el mismo sitio, algo que no ocurre en ninguna otra parte del mundo.
Hay una infinidad de cruceros disponibles para todos lo gustos y presupuestos, y seguro que alguno de estos se adecua a tus requerimientos:
- Princess Cruises: una de las líneas de crucero más prestigiosas del mundo
- Cruceros por fiordos de Noruega
- Cruceros por la Patagonia
- El Crucero Disney: Abordo de un barco de sueños
- Cruceros Costa: Una aventura sobre el mar









