Hacer un itinerario a bordo de un crucero es mucho mas complejo que hacer una ruta terrestre, principalmente porque las rutas novedosas requieren un estudio previo, recorridos exploratorios y enormes esfuerzos humanos para desentrañar la historia de los lugares por donde pasaran los barcos.
En total, el tiempo que toma hacer un itinerario de crucero, toma alrededor de uno o dos años, dependiendo de la ruta, la duración del recorrido y la complejidad marítima. El fondo marino tiene guardados muchos secretos que la única manera de conocerlos es palparlos y sentirlos en la piel.
Aún cuando se toma tanto tiempo crear un itinerario de crucero, el proceso de degradación marino muchas veces juega malas jugadas, y así es como a veces los barcos se estrellan contra glaciares que se han derrumbado, o enormes rocas que se han movido por efecto de los maremotos y terremotos submarinos.
Las nuevas tecnologías de radar y detección de obstáculos permiten anticipar posibles dificultades, aminorando las posibilidades de accidentes y tragedias como las que hemos conocido de antaño, tal vez el Titanic es la más recordada de la historia.
Crear un itinerario turístico lleva un tiempo similar al que les lleva a los cazadores de tesoros encontrar los botines escondidos. La similitud en tiempos y obstáculos de ambas actividades se asemejan y se vuelven análogas, o quizás una acción es consecuencia de la otra, o quizás la otra sea consecuencia de la anterior.
Cualquiera sea el caso, contar con un itinerario que nos lleva a descubrir las magnificencias del mundo a bordo de un crucero, es una labor que le ha significado a todo un equipo de expertos en alta mar, un notable trabajo de hormiga que merece reconocimiento y honores.
Foto: worldcruceros

