El barco deseado puede que esté muy lejos de ser el barco perfecto, ya que además debemos valorar otros atributos tales como el precio y la disponibilidad.
Según el tipo de viaje que vayan a realizar, el barco debe ir acorde a un lineamiento razonable con las necesidades. Para viajes largos hay que indagar acerca del tiempo de navegación, las paradas y recorridos más largos, los países a visitar, el número de tripulantes y los servicios y actividades que se llevan a cabo a bordo.
Es muy importante cerciorarse acerca de los protocolos de seguridad a bordo, saber si existen catálogos para estudiar las salidas de emergencia del barco, y ver cuanto personal a cargo del tema tienen a bordo.
Los dormitorios casi siempre son pequeños, y si viaja más de uno, hay que ver si tiene baño privado, manejar los espacios y servicios en el dormitorio, ya que puede darse el caso que no tenga televisión, ni ningún tipo de conexión para llamar a las mucamas.
Es esencial averiguar la data del barco o crucero, conocer el currículum del comandante y su tripulación, y indagar acerca de la cantidad de veces que se ha hecho el mismo recorrido a bordo de ese barco. De ser una ruta nueva es mucho más riesgoso el camino que si se tratara de una ruta ya conocida y recorrido en anteriores ocasiones, a veces los lugares por donde pasa el barco son estrechos y requieren gran pericia para maniobrarlos bien y no quedar varados o chocar.
Foto: crucerosporelmundo

